Las salas de bingo de Cataluña se han unido para enfrentar a la Generalitat a fin de que les sea rebajado el impuesto que deben pagar ya que en Cataluña se paga uno de los impuestos más caros de España en materia de juego.
Existiendo algunas provincias que pagan hasta un 8% menos que ellos pues pretenden que se tenga en cuenta esto y les sean rebajadas las cargas impositivas.
Estos altos impuestos repercuten en los premios que se pueda dar a los usuarios así como en los beneficios que se puede obtener por parte de la sala de bingo.
Los premios menos apetecibles repercuten en que no haya tanto público ávido de jugar por lo que la muerte de los bingos en Cataluña es segura de no haber un cambio.
Si se reducen los impuestos a las salas de bingo se podría estimular más al sector ya que durante este año han cerrado ya seis salas de bingo en Cataluña, un 10% de las salas que habían hasta el año pasado.
De continuar esta situación incambiada se podrá ver cómo esta oferta de ocio se pierda trayendo consigo desempleo, empresas fundidas y una oferta menos de ocio que brinda la sociedad.
Algunos sostienen que sería una actitud inteligente de la Generalitat rebajar un poco los impuestos sobre las salas de bingo en Cataluña ya que de esta manera todas las partes podrían tener beneficios.





